Aproveché la pausa para consultar las redes sociales
y publicar lo que estaba viviendo. Mi sorpresa fue enorme al comprobar que, la
mayoría de noticias de mis amigos de la red hacían referencia directa hacia lo
mismo, la entrevista a Jonhy Petaca, el extraterrestre. Desistí de publicar lo
mío para no saturar la red con noticias redundantes y me dediqué a leer lo que
opinaba la gente.
—Maira, cariño. Todos parecen estar al tanto de lo
que sucede aquí, la noticia está corriendo como la pólvora, —le dije posando mi
mano sobre la suya, que ya había dejado de presionar con tanta fuerza mi
muñeca. Ella me miró con una expresión de evasión completa; parecía estar fuera
de ella misma. No sabía por qué, nunca la había visto así, pero fuera lo que
fuese, el tal Jonhy Petaca, parecía haber eclipsado a la mujer que tanto amaba.
—Quiero irme de aquí, Bruce, —dijo con esa expresión
de mil demonios y con la mirada perdida en algún punto del interior de mi cara.
Me dejó algo preocupado, las únicas veces que escucho mi nombre pronunciado por
sus labios es cuando algo no va bien.
—Pero, ¿qué dices? Si esto está en su punto más
interesante. Mira lo que dice la gente en las redes. Mira ese tío, si es un
actor, lo está haciendo genial. Estos de la tele se las saben todas, —contesté
acercándole el móvil para que pudiese ver algunas noticias de gente