Rodolfo Amalma era
dueño de la librería “El libro de tu vida”, en un céntrico barrio de York,
junto al Dean´s Parks, en el Reino Unido. Allí, la vida transcurría tranquila.
Todos los días abría su tienda para atender a los fieles clientes que tenía;
cada vez eran más los que se desplazaban a los grandes almacenes a comprar sus
obras literarias y la tienda iba perdiendo esplendor con el paso de los años.
Rodolfo tenía 55 años, pero vivía con la ilusión de un
chaval de pocos más de veinte. Su tienda, poco a poco se iba consumiendo,
devorada por las llamas del consumismo moderno. Todos los clientes que tenía
eran viejos, rara era la vez que alguien joven pisaba la librería. A Rodolfo le
daba mucha pena, recordaba los tiempos anteriores, cuando la gente no tenía
medio de transporte y todo lo necesario para vivir, se compraba en las tiendas
del barrio; sus libros seguramente estarían llenando estanterías en la mayoría
de casas antiguas de la ciudad, pero eso ya no pasaba. Él no dejaba de pensar
en hacer algo para atraer a un público más joven, que le diera vida de nuevo a
la que fue una de las más célebres librerías de todo